JUSTICIA

Abril 10, 2007

Como no podia ser de otra manera, me sumo al dolor de la familia de Carlos Fuentealba. Un docente que fue asesinado por luchar por lo que le corresponde: un sueldo digno. Un sueldo que parece que nuestros gobernantes no consideran y no consideraron nunca. Es obvio que a la educacion no se le da importancia en este pais. Algo que es fundamental para que el pais progrese.